Estoy empezando un buen libro, por el momento, “Una crisis y cinco errores” de Carlos Rodriguez Braun y Rallo. Quería compartir un párrafo que me ha gustado bastante y que explica una opinión que yo también tengo sobre los altos beneficios que producen muchas empresas y son vistos por parte de la opinión pública como algo malo o especulativo. Dicen así los autores:
Cualquiera que obtenga un beneficio abultado y rápido es porque ofrece algo cuya demanda aumenta de modo intenso a corto plazo: su beneficio indica precisamente que está satisfaciendo esa demanda. Reprobar desde la ética a quien logra legítimamente un beneficio voluminoso y veloz equivaldría a aplaudir el beneficio siempre que sea pequeño y demore muchas década en acumularse, lo que no tiene sentido alguno. Nos referimos, claro está, al beneficio rápido legítimo, que debe contraponerse a los cosechados tanto mediante estafas como mediante intervenciones y subvenciones que granjean una rentabilidad que puede ser rápida pero siempre es a costa de las libertades ajenas.
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